Descubre la historia de la Laguna Azul

La Laguna Azul de Islandia, que surgió a raíz de un vertido accidental de una central geotérmica cercana, es uno de los centros de bienestar más emblemáticos del mundo. Su paisaje de campos de lava parece casi lunar, pero sus aguas ricas en minerales provocaron una revolución en el cuidado de la piel mucho antes de que se convirtiera en un destino de moda a nivel mundial. Sumérgete en la sorprendente historia que se esconde tras esta leyenda islandesa moderna.

Cronología de los acontecimientos

1971–1973: Se han descubierto acuíferos geotérmicos en Svartsengi, en la península de Reykjanes.

1976: La central geotérmica de Svartsengi entra en funcionamiento y sus aguas de escorrentía, ricas en minerales, forman las primeras piscinas.

1981: La gente del lugar empezó a bañarse en el embalse de aguas azul lechoso, lo que dio lugar al primer caso notable de mejora de la psoriasis.

1987: Se han instalado instalaciones de vestuarios y ya se puede bañarse en la laguna, siempre que se respeten las normas.

1992: Se funda la empresa Blue Lagoon para estudiar el contenido de sílice, algas y minerales del agua. 1994: Se inaugura una clínica especializada en psoriasis, aprovechando la fama curativa de las aguas.

1995: Lanzamiento de la línea de cuidado de la piel Blue Lagoon, con productos elaborados a base de minerales de la laguna.

1999: Lagoon se traslada a su ubicación actual.

2005: Inauguración del Blue Lagoon Clinic Hotel (que más tarde pasó a llamarse Silica Hotel).

2007: Ampliación de las instalaciones; inauguración del restaurante Lava.

2018: Se inaugura «The Retreat», un complejo balneario de lujo con un spa subterráneo y una laguna con terrazas.
2024 (noviembre-diciembre): La lava de la erupción del Sundhnúkur llega al aparcamiento de la Laguna Azul y causa daños en las instalaciones.

2025 (abril): Otra erupción volcánica obliga a evacuar y a cerrar temporalmente la Laguna Azul.

La historia de Blue Lagoon, explicada 

1. Los orígenes en los campos de lava (años 70-80)

Cuando la central geotérmica de Svartsengi empezó a funcionar en 1976, sus aguas de desagüe crearon una laguna cálida rica en sílice, algas verdeazuladas y sales minerales. La gente de aquí empezó a probar estas aguas a principios de los años 80, al notar que les aliviaban los problemas de piel. Más tarde, dermatólogos e investigadores islandeses de la recién creada empresa Blue Lagoon estudiaron estos elementos, confirmaron sus propiedades terapéuticas y convirtieron un accidente industrial en un descubrimiento en el ámbito del bienestar que se celebra en todo el país.

2. De las aguas curativas al balneario emblemático (años 90-2000)

La década de los noventa marcó un hito: los científicos analizaron la mezcla de sílice, algas y minerales de la laguna para comprender sus efectos terapéuticos, lo que dio lugar a tratamientos clínicos para la psoriasis y a la inauguración de la Clínica Blue Lagoon en 1994. En 1995, salió al mercado su emblemática línea de productos para el cuidado de la piel. En 1999, la laguna se trasladó a una cuenca construida expresamente para ella y dotada de instalaciones modernas, sentando así las bases para la experiencia de spa de fama mundial que vendría después.

3. Un referente mundial del bienestar (década de 2010–actualidad)

En las últimas décadas se han llevado a cabo importantes mejoras: el restaurante Lava abrió sus puertas en 2007, y después se ampliaron las zonas de baño y se mejoraron las instalaciones de bienestar. En 2018, el Retreat Hotel y su spa subterráneo aportaron un toque de lujo que cosechó elogios en todo el mundo. A pesar de la actividad volcánica en la península de Reykjanes, las autoridades islandesas mantienen una vigilancia geológica las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y proceden a cierres temporales cuando es necesario, garantizando así un acceso seguro y cuidadosamente regulado al santuario geotérmico más emblemático del país.

La construcción de la Laguna Azul de Islandia

A diferencia de un balneario tradicional, el diseño específico de Blue Lagoon se gestó a mediados de los años noventa, cuando los ingenieros se dieron cuenta de que el estanque original no podía retener el agua de forma natural debido a que el campo de lava porosa provocaba filtraciones constantes. Para crear una laguna estable y permanente, los especialistas recubrieron el lecho con depósitos de sílice endurecidos formados de forma natural por el efluente geotérmico, convirtiéndolos en una capa impermeabilizante funcional en lugar de usar materiales artificiales.

La arquitecta Sigríður Sigþórsdóttir diseñó la laguna de 1999 y sus instalaciones para que se integraran en el paisaje sin alterar las formaciones de lava. En lugar de remodelar el terreno, los equipos construyeron alrededor de los escarpados muros de lava, fijando los caminos y las estructuras directamente en las fisuras existentes.

Se diseñaron unos sistemas de circulación únicos para renovar toda el agua de la laguna cada 40 horas, utilizando energía geotérmica en lugar de bombas o productos químicos.

Con el tiempo, estas decisiones de construcción han dado lugar a un espacio que parece esculpido por la naturaleza, aunque su diseño, su sistema de retención de agua y su infraestructura hayan requerido una ingeniería muy especializada bajo la superficie.

Blue Lagoon hoy: por qué es importante

Hoy en día, Blue Lagoon es un referente en materia de sostenibilidad, gestionado por la empresa Blue Lagoon, que cuenta con la certificación B Corp por sus altos estándares de desempeño social y medioambiental.

Además, goza de reconocimiento internacional: en 2021 fue nombrada «Empresa Medioambiental del Año» en Islandia. La laguna funciona al 100 % con energía geotérmica procedente del Parque de Recursos de Svartsengi y recicla el CO₂ en sus actividades de I+D. Incluso usan el CO₂ capturado para cultivar algas con las que elaboran sus productos para el cuidado de la piel.

Preguntas frecuentes sobre la historia de Blue Lagoon

La laguna se formó en 1976 cuando el agua rica en minerales procedente de la central geotérmica de Svartsengi se acumuló en los campos de lava circundantes, creando el primer embalse de color azul lechoso.